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Fletcher Henderson – Christopher Columbus

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Benny Goodman

Hey cats, ¿cómo va la vida en vuestros callejones? ¿Sabéis lo que peor llevo del mundo de los bebés? Las conversaciones literales. Odio las conversaciones literales. «Hay que traer esto. Compra lo otro. ¿Cuánto pesa, cuánto ha comido? ¿cuánto mide? ¿cuándo es la siguiente toma? ¿cuánto percentil?» yo soy de letras. En fin, cuando estamos ella y yo solos, mirándonos a los ojos, entonces, entonces empezamos los dos a inventarnos nombres de dragones. Flagorth, Cuarlat, Gluzorg… Y así sí nos entendemos mi bebé y yo.

Lo prometido es deuda y yo os prometí una segunda inmersión en el año 1939. Y no, no voy a pasarme la sección hablando de la guerra. Solo diré que en esto de viajar hacia atrás en el tiempo hay algo de alivio y algo de culpa. Las cosas las vamos dejando atrás, pero claro, van a ocurrir. En 1939, Francia y Reino Unido declaran la guerra a Alemania. Hemos vivido los horrores de esta guerra en varios programas. Y resulta que ahora acaba de empezar. Y la semana que viene aún será un presagio, solo una oscura posibilidad. No, no quiero que la sombra de la guerra domine este programa también, y no hablo solo de la que está a punto de empezar, habló de la que acaba de terminar. En España, en 1939, acaba la Guerra Civil, no con la paz, sino con un parte de victoria leído por el general Franco desde la cama, aquejado de una fuerte gripe. No puedo evitar mencionar que es este el año en el que son fusiladas las trece rosas, y en el que se produce la gran quema de libros en La Universidad De Madrid. Es curioso que en este mismo año, Francia y Reino Unido reconocen el gobierno de Franco.

1939 es el año en el que se estrena El Mago de Oz de Victor Fleming, protagonizada por Judy Garland, motivo por el cual escuchamos en el pasado programa una estupenda versión de Over the Rainbow del saxofonista Ben Webster. Este es el año en el que se publica por primera vez un tebeo de Batman, creado por Bob Kane y Bill Finger, concretamente en el número 27 de Detective Comics. Agatha Crhistie publica Diez Negritos. Raymond Chandler El Sueño Eterno y James Joyce Finnegans Wake. Ese año nacieron Encarnita Polo, Bryce Echenique, Pilar Bardem, Terence Hill, Alicia Freilich, escritora y periodista venezolana, Maria Del Rosario Molina, escritora guatemalteca y la actriz argentina Betiana Blum, ah y Milva, la cantante y actriz italiana de teatro, conocida como La Rosa o la Pantera di Goro, completando el trío con Iva Zanicchi y la mismísima Mina. También es el año en el que nacieron Marvin Gaye y Harvey Keitel y Francis Ford Coppola.

Pero nosotros nos vamos a centrar en un suceso en particular. En 1939 Fletcher Henderson es el primer músico negro en formar parte como miembro regular de una Big Band de músicos blancos. Concretamente la banda de Benny Goodman. Y por eso le vamos a dedicar a él nuestro programa de hoy. Al asombroso y rompedor Fletcher Henderson. Nacido James Fletcher Hamilton Henderson el 18 de diciembre de 1897 en Georgia, hasta 1920 su único interés estaba centrado en la música clásica, que puede explicar no sin cierta ironía, que fuese más tarde la persona que en 1927 junto a Louis Armstrong y Don Readman se inventó el swing, o al menos sentó alguna de sus bases, convirtiéndose la suya en la primera big band importante de la historia. Fletcher Henderson y Don Readman se anticiparon algunas décadas con sus arreglos, con el concepto del riff o frase repetida en acompañamiento, en el puro hecho de mezclar arreglos orquestales e improvisaciones, explorando la mezcla de la laxitud del blues con las formas orquestales europeas y estableciendo conceptos tan fundamentales como la orquestación por secciones, dividiendo las líneas melódicas entre maderas y metales e incluso consolidando la que posteriormente sería la formación standart de una big band, 3 trompetas, 2 trombones, 4 maderas (saxofones/clarinetes) y la sección rítmica con piano, guitarra (o banjo) contrabajo (o tuba) y batería.

Estamos hablando de un artista que hizo nacer una era, que derribó fronteras entre tradición e innovación, entre blancos y negros, entre blues, jazz y música clásica. Un músico incansable, que trabajó duro en un mundo hostil, caminando largamente en tierra de nadie, que comenzó abriéndose paso haciendo promociones musicales para publicidad, y que llegó a conformar una nueva manera de entender la fusión de las tradiciones afro americanas y europeas, completamente distinta a los estilos de Nueva Orleans o Chicago. Hablamos de Fletcher Henderson, que murió el 28 de diciembre de 1952 completamente sumido en el olvido. El olvido. Es ese cáncer que ataca el tiempo. Sí, queridos cats, el olvido es el Moriarty de nuestra aventura musical, nuestro enemigo acérrimo. Las ciudades olvidan, los países olvidan, las civilizaciones olvidan y lo que es mucho peor: las personas olvidan. Olvidan que lo importante es recordar, que luchar por el arte o contra el racismo no es cosas de un día, sino de una vida, hecha de todos los días. Olvidan que siempre hay gente que les interesa que olvides, y que muchas veces es eso lo que te hace olvidar. Y luchar contra el olvido es al mismo tiempo un acto de rebeldía insuperable e insumergible y algo bastante sencillo. Basta con recordar. Recordar que hombres y mujeres arriesgan sus vidas y aún más, sus almas para que tú puedas escuchar su melodía, leer sus libros, disfrutar de sus vacunas o volar en sus aviones. Todos aquellos que rompieron límites, que hicieron cosas que aún no estaban hechas, que se enfrentaron a la incomprensión de sus coetáneos, cuando no al odio, y que hoy, precisamente hoy, se enfrentan al olvido. Hoy vamos a no olvidarnos de Fletcher Henderson

Extraído de mcnbiografias.com hablando de las recuperación de Fletcher Henderson a partir del 36, después de su accidente y posterior depresión arrastrada desde 1927

En pocos meses Fletcher Henderson reunió una nueva banda con solistas como el trompetista Roy Eldridge, el saxofonista Chu Berry y el batería Sid Catlett. Ese mismo año Henderson estableció su banda en el Grand Terrace de Chicago y consiguió su primer éxito con Christopher Columbus, de Berry, arreglado por el hermano del líder, Horace Henderson.

Queridos Cats, con todos vosotros Fletcher Henderson y Christopher Columbus. Arañazos y carantoñas para todos y todas, Nos vemos en el reflejo de una trompeta cualquiera

Esta canción la puedes escuchar en el programa que aparece en el reproductor de abajo

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Abraham López Guerrero
Seleccionado por
Abraham López Guerrero

Abraham López Guerrero hace películas de dibujos animados y ostenta varios títulos internacionales al peor trompetista vivo.

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